Antes de nada, muchas gracias a todo el mundo por los comentarios de la entrada anterior. Nos hace mucha ilusión ver cómo la gente está al tanto de la llegada al mundo de nuestra hija. :-D
Ayer la pequeña cumplió una semanita de vida, y lo celebramos yendo a dar un paseo por el lago con los abuelos. Aún estando de baja, no hay mucho tiempo para responder tantos emails y comentarios en el blog, y menos para escribir tan a menudo (bueno, antes tampoco es que pusiera muchos posts seguidos, jejeje).
Esta semana le han tenido que hacer también análisis de sangre porque al principio tenía la bilirrubina un pelín alta, y es algo que hay que controlar. Muchos niños nacen con ella un poco alta pero es normal, y se suele eliminar si le da un poquito el sol y come y caga bien. :-) Tras algún problemilla con los inútiles de la clínica (Dios…), los resultados son normales, esta semana lo ha ido eliminando todo, así que está sana y en perfecto estado, que es lo que más nos importa a nosotros.
En fin, aún tenemos un poco sensación de estar flotando todavía y no acabar de creérnoslo del todo. La primera conclusión que se puede sacar de esta primera semana con la niña es que, como ya he dicho antes… nos falta tiempo para todo. Y eso que los abuelos nos ayudan con la comida, las compras, etc. Pero con esto de darle de comer cada 2 ó 3 horas, sacarle luego los gases, cambiarle pañales (ya somos todo unos profesionales, quién nos lo iba a decir), volverla a dormir, no poder dormir nosotros muchas horas (aunque no llora demasiado y a veces nos da treguas de hasta 4 horitas seguidas por la noche)… pues eso, que luego no te queda tiempo para tí (y organizar mi colección de música por ejemplo, jeje).
El tema de las cacas madre mía, ya hemos tenido algún “incidente”, como yendo al lago ayer, que tuvimos que cambiarla en el coche y mientras estábamos en la “faena”, nos “deleitó” con otra muestra, jajaja… ;-D
Sin embargo, cuando miramos sus ojitos y nos esboza una sonrisa, merece todo la pena, creedme. Verla tan vulnerable y cómo se mueve, y cómo se queda totalmente “frita” cuando ha llenado la barriguita. Además, con todo lo que come, parece que va cambiando por momentos, y yo diría que incluso cada día está un pelín distinta (ya está más gordita que antes, con lo que traga, jeje).
Además, cuando vamos por la calle, atrae las miradas de la gente, porque aunque parezca mayor en las fotos por la cantidad de pelito que tiene y cómo se mueve (tiene ya mucha fuerza en el cuello y las manitas, algo que se supone no cogen hasta más tarde) a “tamaño real” no deja de ser una cosita muy pequeña, y muchísima gente vuelve la cabeza y se le queda mirando. :-)
Bueno, vamos a ver si vemos una peliculilla y cenamos (poco, porque hemos comido un montón unas ricas costillas de cerdo que nos han traido de un sitio al lado de casa), aprovechando que la peque está dormidita. ;-)
Aquí os dejo varias fotos de esta semana.
Un besito a todos.














