Hoy domingo ha sido nuestro primer día de playa de este añito. Espero no gafarla, pero hasta ahora está haciendo un verano mucho más soportable que el pasado, nada que ver con el calor que nos hizo nada más aterrizar aquí...
Teníamos pensado ir a la playa cerca del barco/chiringuito que ya os puse en otro post, pero había tanta gente que no hemos podido ni dejar el coche...
En su lugar, hemos cogido Lake Shore drive hacia el norte y hemos parado en una de las playitas que hay más arriba, alrededor del 7200N. Mucha menos gente y hemos podido descansar muuuy bien. :-)
La única pega que hacía algo de aire, y con la arena era un poco coñazo a veces, pero nos hemos semi-bañado y todo. La cosa es que hemos cogido un paquetito de galletas saladas y hemos ido andando dentro del agua (en paralelo a la costa, pero sin llegar en ningún momento a mojarnos hasta la cintura) comiéndonoslas tranquilamente, pero en un momento dado nos ha llamado una de las socorristas de la playa.
"Ya está, nos va a echar la bronca porque no se puede comer en el agua", hemos pensado. La cosa tendría sentido sin embargo, para evitar que los cerdos tiren porquería, pero no, ha sido más divertido. Me dice la chica que no podemos andar por ahí, porque no estamos cerca de los socorristas... Y es que no me acordaba de lo "especialitos" que son por aquí con la seguridad, que ya lo habíamos comprobado el año pasado.
Resulta que en las playas de Chicago hay socorristas (bien), pero están un poco paranoicos con la seguridad. Cada 50 metros o así hay un fulano en una barca de remos (como el que podéis ver en esta foto). Si quieres meterte en el agua, sólo puedes bañarte cerca de una de las barcas estas, y de hecho si te alejas un poquito te pegan un berrido para que no te vayas... cosa que vería bien si hubiera algo de peligro, ¡¡¡pero es que donde está la barca cubre por la cintura!!!... Mirad la foto para comprobar por dónde le cubre al niño que está al lado de la barca... es ridículo... Porque además es que nosotros no estábamos ni donde "cubría" (ejem), sino que el agua nos llegaba por las rodillas y estábamos paseando en paralelo, pero aparentemente eso tampoco se puede hacer (toma ya con el país de las libertades, jejeje).
Y es que no, no te dejan meterte más adentro ni separarte de la barca, con lo cual están todos nadando en grupitos alrededor de ella. Es que no te dejan ni disfrutar del agua, mecachis... Aún así lo hemos pasado muy bien, luego hemos comido un par de perritos calientes (el de Ane vegetariano pero no era gran cosa) y por la tarde un paseíto por el barrio. Un domingo relajadito para empezar la semana con energías. :-)
Un saludo a todos.