Hola a todos. Este post es para variar un poco y no hacer el blog “monotemático” con la niña, jejeje. ;-)
Os voy a poner un par de fotos de unos sitios a los que he ido a comer últimamente porque son bastante curiosos (sobre todo el que estuve la semana pasada).
El primero de ellos se llama American Dog (suelo ir de vez en cuando), y es un sitio de perritos calientes (creo que también hay un par de cosas más, pero muy poco). Los diferentes perritos llevan el nombre de ciudades de Estados Unidos, y tienen un montón diferentes. Yo he probado ya unos cuantos, y de todos ellos el que más me gusta de momento es el San Francisco, con chili con carne, queso, pepinillo, cebolla y no recuerdo qué más. En la foto es el de la derecha. El otro no me acuerdo cuál es, pero está igual de bueno, mmm…
La semana pasada fuí con un compañero a una pizzería llamada Bacci. No la conocía y me gustó mucho. Con una ración de pizza “jumbo”, te regalan un “pop”. Según me comentó este chico, porque yo no lo sabía, un pop es como llaman a las “sodas” (vamos, refrescos con gas) en algunos sitios, por aquello de que las burbujas que tienen hacen “pop”… supongo… En fin, echad un vistazo al tamaño de la pizza en la foto, y además está muy rica. Ah, este tipo de pizzas son “estilo Nueva York”, porque son de masa más fina y en teoría se comen doblándolas por la mitad.
También fuí con unos compañeros del proyecto anterior a comer a un sitio llamado Heaven on Seven, donde lo que más me llamó la atención fué
el número tan grande de salsas que tienen para echarte en la comida, y si no mirad la foto de la izquierda (o la de su propia página web). Simplemente en nuestra mesa teníamos todas estas botellitas de salsas diferentes… a cual más picante por supuesto, que ya sabéis que a esta gente le encanta destrozarse el paladar con el picante.
Sin ir más lejos, cuando ves en la tele un anuncio de algo de comida siempre están con los malditos jalapeños por todos lados, que parece que no saben hacer comida si no los usan. Y como variantes de picante hay muchas (a mí la verdad es que me destrozan la boca y me matan el sabor de todo lo que venga después, así que ni las pruebo), se inventan maneras “llamativas” de promocionarlas. Mirad la foto de la izquierda por ejemplo. Son tres salsas picantes con nombres tan descriptivos como “Culo en la Antártida”, “Culo en el espacio” o “Pégame en el culo y llámame Sally” (que básicamente viene a significar que tu culo pasa a ser posesión de esa salsa, que se convierte en su “bitch” como me explicó un colega, y que por eso puede llamarte Sally, Peggy, o como le de la gana).
Y aunque la Navidad ya ha pasado, mirad la foto que saqué al chorizo y al jamón que pedí por internet para comernos estas Navidades,
comparando con los guantes de nieve para que veáis el tamaño. De hecho aún queda un poquito de chorizo (mmm). Hasta los cafés del Starbucks se "visten" para Navidad…
Un gastronómico saludo.







