Pues sí, tal y como yo pensaba a partir de ahora la morriña de "mi España" será cada vez mayor (la siguiente etapa de esta aventura). Estos casi dos meses y medio han sido bastante ajetreados y bueno, prácticamente todos los días había algo nuevo, alguna cosa fuera de lo normal, pero hoy ha sido un momento decisivo. :-)
Hemos ido a cenar a un restaurante español, en plan de tapas. Hay que decir que el ambiente estaba bastante conseguido, por un momento hemos llegado a pensar que podíamos estar en un garito de Huertas (claro que igual era por el vinito, jeje, o la música de Alaska aunque tan bajita que casi ni se oía el "a quién le importa..."). Eso sí, el toque "guiri" no se podía evitar, con toda la gente hablando en inglés y, curiosamente, nadie del personal hablaba español (excepto algunos camareros que, naturalmente, serían de México, Colombia, etc...). Vamos, le he preguntado a nuestra camarera que si andaba el dueño por ahí (que sí es español, claro) para poder conocerle, pero nos ha dicho que no, que andaba en Toronto, pero que suele dejarse caer un par de veces al mes por el local, así que la próxima vez a ver si le conocemos.
Hemos pedido boqueroncitos y anchoas (aunque en vez de vinagre llevaban limón y aguacate, pero no estaban mal del todo). También pulpo a la plancha (qué pena que no lo tuvieran a la gallega, mecachis), aunque era una mezcla rara con patatas pero tenía muy buen saborcito.
Además también unas croquettas (sí, con dos "t", jajaja) de jamón y pollo que tampoco estaban mal, aunque como las de casa... ains...
Lo que sí me ha transportado a España han sido las patatitas ali-oli... se me saltaban las lágrimas (no, en serio, que me he emocionado). ¡Dios!, ¡estaban de muerte! Eso sí que les ha quedado muy bien conseguido... :'-)))
De postre dos cuasidegustaciones (por el tamaño más que nada) de arroz con leche y crema catalana.
Me imagino que tendrán que adaptar los gustos un poco a la gente de estas tierras, pero yo creo que si les ponen un pulpito a la gallega o un "matrimonio" (para los que no lo sepan, boquerones en vinagre y anchoitas) se les haría la boca agua... es cuestión de educarles el paladar.
Ha sido un pelín carilla la cena, pero la verdad es que ha merecido la pena. Nos hemos emocionado y nos hemos dado cuenta realmente de lo bien que se vive en España con nuestras pequeñas cositas (yavestruz qué gilipollez, por unas tapitas).
Un abrazo a todos.
martes, 4 de septiembre de 2007
Morriña
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6 comentarios:
Ya ves tio, no se puede comparar una hamburguesa con el pulpo a la gallega, mmm! que rico!, y que me dices del jamon :-P... , yo siempre tengo uno en la cocina y el cuchillo afilado, alli supongo que ni de lejos ¿no? bueno yo os corto un poco, invitados estais.
Pues no se si sera cierto, pero en una ocasion alguien me comento que a los americanos eso de comer octopus se les hace un poco raro.
Vamos que por alli no lo consideraban un animal comestible, como pasa aqui con los insectos.
Pues jamón también tenían, pero era bastante caro, y seguro que sería en plan degustación. No sé, igual la próxima vez nos animamos... ;-)
En vez de ir para allí, mándanoslo por UPS y nos tomamos unos bocatas a vuestra salud. ;-)
Pues para no gustarles el pulpo estaba bastante rico... aunque la próxima vez les dejaré una sugerencia de que lo hagan a la gallega, jejeje...
¿Puede haber cocktail más letal que mezclar Alaska con boquerones en salsa de aguacate y patatas ali-oli?
¿Os habéis alistado a los Marines y estáis en la instrucción en supervivencia?
Avisad cuando acabéis...
Bueno, después de dos meses y medio aquí, créeme que se echa de menos todo, hasta las chorradillas que menos te piensas...
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